Carl Larsson – ls Larsson2 47 El monton de estiercol 1904.06
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En primer plano, destaca la figura de un hombre vestido con ropa de trabajo y un sombrero de ala ancha. Su postura es tensa, su cuerpo inclinado hacia adelante mientras sostiene lo que parece ser una herramienta agrícola, posiblemente una horquilla o rastrillo. La mirada dirigida al horizonte sugiere una actitud contemplativa, casi melancólica, contrastando con la labor aparentemente humilde que realiza.
El montículo de estiércol domina visualmente el centro del cuadro. Su textura es palpable, transmitiendo un olor y una sensación táctil a través de los trazos. Alrededor de él, se agolpan aves de corral: gallinas, un gallo con su cresta erguida y una paloma posada en la cerca. Estos animales aportan dinamismo y vitalidad a la escena, sugiriendo el ciclo natural de la vida en el campo.
En segundo plano, se vislumbran otras figuras humanas dedicadas a tareas agrícolas, aunque más difusas y menos definidas que la figura principal. Las construcciones arquitectónicas, con sus techos rojizos y paredes de madera, definen el entorno rural, creando una sensación de profundidad y delimitando el espacio.
La paleta cromática es cálida, dominada por tonos ocres, marrones y amarillos, que evocan la tierra y el sol. La luz, aunque suave, ilumina los elementos principales, resaltando las texturas y volúmenes.
Más allá de una simple representación de trabajo agrícola, esta pintura parece sugerir una reflexión sobre la condición humana, la laboriosidad, la conexión con la naturaleza y quizás, un cierto desencanto ante la rutina diaria. La figura central, aislada en su contemplación, podría simbolizar la soledad del individuo frente a las tareas repetitivas y el paso del tiempo. El contraste entre la rudeza de la tarea y la aparente introspección del personaje invita al espectador a considerar una narrativa más profunda que se esconde tras la apariencia sencilla de la escena. La presencia constante de los animales, vitales y despreocupados, podría interpretarse como un contrapunto a la carga emocional que parece soportar el hombre.