Carl Larsson – Murre . Portrait of Casimir Laurin
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El caballo de balancín, de color blanco grisáceo, ocupa un lugar central en la composición. Su diseño sencillo y sus detalles, como el arnés y los ojos delineados, aportan un toque de realismo a la escena. El movimiento implícito del caballo, detenido en este instante, evoca una sensación de quietud contenida, casi teatral.
El fondo está definido por una arquitectura interior opulenta. Se distinguen paneles de madera tallada con motivos vegetales y elementos decorativos que sugieren un hogar acomodado. Una mesa lateral, sobre la cual descansa un jarrón con flores amarillas, añade un elemento de vitalidad y color a la estancia. La iluminación es suave y difusa, creando una atmósfera cálida y envolvente.
Más allá de la representación literal, el cuadro parece explorar temas relacionados con la infancia, la nobleza y el paso del tiempo. El niño, en su posición dominante sobre el caballo, podría interpretarse como un símbolo de poder incipiente o de potencial futuro. La elegancia del entorno sugiere una pertenencia a una clase social privilegiada, mientras que la serenidad del rostro del niño transmite una sensación de calma y seguridad. La presencia de las flores amarillas, con su simbolismo asociado a la alegría y la esperanza, refuerza esta impresión positiva.
En definitiva, el autor ha logrado capturar un momento fugaz en la vida de este joven, ofreciendo al espectador una ventana a un mundo de privilegios, inocencia y promesa. La composición equilibrada y la paleta de colores cuidadosamente seleccionada contribuyen a crear una imagen de gran belleza y significado.