Andrea Mantegna – Crucifixion (1457-1460)
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El autor ha dispuesto una multitud de personajes a los pies del montículo rocoso donde se erigen las cruces. Se distinguen soldados romanos con armaduras, figuras femeninas vestidas con atuendos que sugieren duelo y consternación, y otros individuos de roles ambiguos, posiblemente espectadores o cómplices del evento. La disposición de estos personajes no parece casual; contribuyen a la sensación de caos controlado y a la intensificación del pathos general.
El paisaje que sirve de telón de fondo es un híbrido entre lo real y lo idealizado. Se intuyen montañas en la lejanía, pero su representación se ve suavizada por una atmósfera brumosa y una perspectiva poco convencional. El cielo azul intenso contrasta con los tonos oscuros de las figuras y el suelo rocoso, acentuando la sensación de tragedia.
En el primer plano, un soldado romano derrama sangre desde una fuente, posiblemente representando un acto de crueldad o una profanación ritual. A sus pies, se aprecia una figura caída, quizás víctima del tumulto o símbolo de la fragilidad humana frente a la violencia. La presencia de un caballo atado a un poste sugiere un contexto militar y refuerza la idea de opresión y poderío.
La pintura transmite una serie de subtextos relacionados con el sufrimiento, la redención y la justicia divina. El contraste entre la inocencia del individuo crucificado y la brutalidad de sus verdugos plantea interrogantes sobre la naturaleza humana y la condición moral. La multitud reunida sugiere la complejidad de las reacciones ante la adversidad: desde el dolor sincero hasta la indiferencia o incluso la complicidad activa. La composición, con su mezcla de realismo y simbolismo, invita a una reflexión profunda sobre los temas universales del sacrificio, la fe y la esperanza. El uso de la luz, aunque no excesivamente contrastado, dirige la mirada hacia el centro de la escena, enfatizando la importancia del evento representado.