Andrea Mantegna – Samson and Delilah (1495-1506)
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El entorno juega un papel crucial en la narrativa visual. Un árbol imponente domina el fondo, con ramas cargadas de uvas que sugieren tanto abundancia como embriaguez – una posible alusión a la debilidad moral del hombre yacente. El cielo tras el follaje exhibe tonalidades rojizas y anaranjadas, intensificando la atmósfera de peligro inminente y presagio. A la derecha, se vislumbra una estructura arquitectónica fragmentada, posiblemente un pozo o fuente, que podría simbolizar la pérdida de pureza o la traición a una promesa.
La composición es notable por su simetría y el uso de líneas diagonales que dirigen la mirada del espectador hacia los personajes centrales. La mujer irradia una calma engañosa, contrastando fuertemente con la angustia palpable del hombre. Su gesto, aparentemente tierno, se convierte en un acto de manipulación y despojo.
Subyacentemente, la pintura explora temas de poder, seducción y la fragilidad de la fortaleza física ante la astucia emocional. La escena sugiere una caída desde la grandeza a la humillación, donde la fuerza bruta es superada por el engaño y la vulnerabilidad se convierte en la moneda de cambio. El simbolismo del árbol y las uvas apunta a un declive moral, mientras que la arquitectura fragmentada evoca la pérdida de valores o principios fundamentales. La paleta de colores terrosos y rojizos contribuye a una sensación general de decadencia y peligro latente. Se percibe una tensión palpable entre la aparente belleza del entorno y la tragedia humana que se desarrolla en él.