William Mulready – An Old Gable
Ubicación: Yale Center for British Art, Paul Mellon Collection, New Haven.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El cielo, dominado por tonos grises y azulados, contribuye a esta sensación de quietud y posible introspección. Se perciben aves en vuelo, pequeñas manchas blancas que rompen la uniformidad del firmamento y añaden una nota de movimiento sutil.
En primer plano, tres figuras humanas interactúan con un burro o asno. La postura del hombre central, inclinado sobre el animal, sugiere una labor cotidiana, quizás relacionada con el transporte de mercancías o la recolección de productos agrícolas. La presencia de estas personas humaniza la escena y le otorga una dimensión narrativa, insinuando una vida sencilla y conectada a la tierra.
El camino que se extiende hacia el horizonte, delineado por un borde vegetal, invita al espectador a imaginar lo que podría haber más allá. A lo lejos, se vislumbra una bandera o señalización en un poste, indicando quizás la proximidad de una comunidad o asentamiento.
La paleta cromática es contenida, con predominio de tonos terrosos y verdes apagados, acentuados por el contraste del ladrillo rojo. La pincelada es suelta y expresiva, lo que contribuye a crear una atmósfera de intimidad y autenticidad. El autor parece interesado en capturar no solo la apariencia visual de la escena, sino también su esencia emocional: un sentimiento de nostalgia, de conexión con el pasado y de respeto por la vida rural.
Subtextualmente, la pintura podría interpretarse como una reflexión sobre el paso del tiempo, la decadencia y la persistencia de la vida en entornos rurales. La combinación de elementos arquitectónicos deteriorados y figuras humanas laboriosas sugiere una historia de trabajo duro, adaptación y resistencia frente a las fuerzas naturales y el cambio social. El paisaje, con su atmósfera melancólica, evoca un sentido de pérdida o anhelo por un mundo que se desvanece.