Thomas Stothard – Oberon and Titania from A Midsummer Night’s Dream, Act IV, Scene i
Ubicación: Yale Center for British Art, Paul Mellon Collection, New Haven.
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El entorno inmediato a los personajes es denso y misterioso. La vegetación se presenta como un entramado oscuro, salpicado por destellos luminosos que sugieren una atmósfera mágica o sobrenatural. En la parte inferior del cuadro, una figura yacente, parcialmente oculta entre las sombras, podría representar el conflicto superado o quizás un elemento de tristeza persistente.
Alrededor de los protagonistas se agrupan otras figuras, con expresiones y actitudes ambiguas. Una mujer a la izquierda observa la escena con semblante preocupado o compasivo; otro personaje, a la derecha, parece inclinado hacia adelante, como si estuviera escuchando atentamente o participara en el momento de reconciliación. La presencia de una figura oscura y musculosa, ubicada también a la derecha, introduce un elemento de tensión o posible amenaza latente.
El uso del color es significativo. El predominio de tonos fríos – azules, blancos y verdes oscuros – contribuye a crear una atmósfera de ensueño y misterio. Los destellos dorados que rodean a la pareja real sugieren divinidad o poder trascendente. La pincelada es suelta y expresiva, lo que acentúa la sensación de movimiento y dinamismo en la escena.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas como el perdón, la reconciliación, el poder y la naturaleza efímera del conflicto. La luz que emana de la figura femenina podría simbolizar la pureza o la capacidad de redención. La presencia de las figuras secundarias sugiere la complejidad de las relaciones humanas y la influencia externa en los asuntos personales. El entorno boscoso, con su mezcla de oscuridad y luminosidad, evoca la dualidad inherente a la experiencia humana: la lucha entre el bien y el mal, la luz y la sombra. La composición invita a una reflexión sobre la fragilidad del poder y la importancia de la compasión en la resolución de conflictos.