Part 3 Louvre – Bernardo Daddi -- Annunciation
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, dos figuras angelicales se arrodillan en señal de reverencia. Sus vestimentas, de colores vivos –un rojo coral para uno y un rosa pálido para el otro– contrastan con la palidez de sus rostros y la oscuridad del atuendo de la figura femenina que ocupa el extremo derecho de la composición. La disposición de los ángeles sugiere una jerarquía; uno parece ser el mensajero principal, extendiendo su mano en un gesto de presentación o bendición hacia María.
María se encuentra sentada dentro de la estructura arquitectónica, vestida con ropas oscuras que enfatizan su modestia y pureza. Su postura es de recogimiento y sorpresa, las manos juntas frente a ella denotan humildad y aceptación ante lo divino. Un libro abierto sobre sus rodillas podría simbolizar su conocimiento o preparación para el mensaje que recibe.
La estructura arquitectónica en sí misma es significativa. Su diseño, con arcos y una decoración geométrica repetitiva en los paneles traseros, evoca un ambiente de santidad y orden cósmico. El pilar central, vertical y prominente, parece conectar el plano terrenal con una dimensión superior, reforzando la naturaleza trascendental del acontecimiento representado.
La iluminación es uniforme y difusa, sin sombras marcadas, lo que contribuye a la atmósfera de quietud y devoción. La ausencia de detalles naturalistas en los rostros y las figuras sugiere un enfoque en la representación simbólica más que en el realismo individualizado.
Subtextualmente, la obra podría interpretarse como una reflexión sobre la divinidad, la humildad y la aceptación del destino. La arquitectura cerrada enfatiza la naturaleza privada e íntima de este encuentro sagrado, mientras que los colores vibrantes de las vestimentas angelicales sugieren la presencia de lo celestial en el mundo terrenal. La postura de María transmite una mezcla de sorpresa, temor reverencial y eventual conformidad con la voluntad divina. La escena invita a la contemplación sobre la fe y la gracia.