Part 2 – Gentile da Fabriano (c.1370-1427) - Enthroned Madonna with Child and Saints
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A ambos lados de la figura central se ubican dos personajes masculinos y uno femenino, identificables como figuras santas por sus vestimentas y actitudes reverentes. El hombre a la izquierda porta un báculo episcopal, indicando su posición jerárquica dentro del ámbito religioso. Su rostro, con rasgos marcados y una barba abundante, transmite autoridad y sabiduría. El segundo hombre, situado más cerca de la Virgen, adopta una postura de súplica, con las manos juntas en señal de devoción. La figura femenina a la derecha, vestida con un manto que revela parte de su atuendo interior, sostiene un objeto alargado, posiblemente una daga o espada, cuyo significado simbólico podría estar relacionado con el martirio o la protección divina.
La disposición de los personajes sugiere una estructura jerárquica y una relación de intercesión. La Virgen María, como figura central, actúa como mediadora entre el divino y los mortales, mientras que los santos a su alrededor suplican por la humanidad. Los árboles con flores que se alzan detrás de la Virgen no solo aportan un elemento naturalista a la composición, sino que también pueden interpretarse como símbolos de vida, fertilidad y pureza.
La paleta cromática es rica y vibrante, dominada por el dorado del fondo, el rojo intenso de las vestimentas del obispo y los tonos terrosos de los ropajes de los demás personajes. La atención al detalle en la representación de las texturas –la seda del trono, el terciopelo de las túnicas, la piel del niño– denota un virtuosismo técnico considerable.
En términos subtextuales, la obra parece transmitir una profunda reflexión sobre la maternidad divina, la intercesión de los santos y la búsqueda de la salvación espiritual. La serenidad en el rostro de la Virgen contrasta con la intensidad de las miradas de los personajes que la rodean, creando un equilibrio visual que invita a la contemplación y la meditación. El uso del dorado como fondo sugiere una conexión directa con lo celestial, reforzando la idea de la divinidad presente en la escena. La composición, en su conjunto, busca evocar una sensación de reverencia y devoción religiosa.