Dora Hitz – Cherry harvest
Ubicación: Old and New National Galleries, Museum Berggruen (Alte und Neue Nationalgalerie, Museum Berggruen), Berlin.
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Aquí vemos a varias figuras dispuestas en un espacio relativamente reducido bajo la sombra de los árboles frutales. Las mujeres, vestidas con ropas sencillas y terrosas, se dedican a llenar cestos con cerezas; algunas sostienen bebés o pequeños niños en sus brazos o regazos. La paleta cromática es rica y vibrante, dominada por tonos rojizos, ocres y verdes que sugieren la calidez del sol de verano y la exuberancia de la naturaleza.
El tratamiento pictórico es notablemente expresivo, con pinceladas sueltas y texturizadas que transmiten movimiento y una sensación de espontaneidad. Los rostros de las mujeres no están definidos con gran nitidez, lo que contribuye a un carácter más generalizado y simbólico de la representación.
Subyace en la obra una reflexión sobre el trabajo rural y la vida comunitaria. La presencia constante de los niños sugiere la continuidad generacional y la importancia del legado familiar en este contexto. La escena no se limita a documentar una actividad agrícola; parece evocar un ritual, una celebración de la abundancia y la conexión con la tierra.
El autor enfatiza el peso físico del trabajo, visible en las posturas de las mujeres y la atmósfera densa que rodea al grupo. Sin embargo, también hay indicios de afecto y camaradería entre ellas, lo que sugiere un sentido de solidaridad frente a las dificultades. La luz, filtrándose a través del follaje, crea un ambiente casi místico, elevando la escena cotidiana a una dimensión más trascendente. La acumulación de cerezas en los cestos puede interpretarse como símbolo de prosperidad y fertilidad, pero también como una metáfora de la vida misma, con sus frutos y sus desafíos.