Eyvind Earle – lrsEE054EarleEyvind-SevenWhiteHorses
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El elemento central es un árbol singular, representado con una estructura ramificada compleja y detallada en tonos crema y ocre sobre un fondo naranja más intenso. Este árbol parece irradiar una luz interna, convirtiéndose en un foco visual que atrae la atención del espectador. Su forma se asemeja a una especie de candelabro natural, sugiriendo quizás una conexión con lo divino o trascendental.
En el primer plano, cuatro caballos blancos se distribuyen por el espacio. No están representados de manera realista; su anatomía es simplificada y sus contornos son suaves, casi fantasmales. Uno de ellos está situado directamente frente al árbol central, como si estuviera en reverencia o contemplación. Los otros tres se encuentran a los lados, creando una distribución asimétrica que contribuye a la sensación de misterio e inestabilidad. La palidez de estos animales contrasta fuertemente con el fondo cálido, acentuando su carácter etéreo y simbólico.
La presencia de enredaderas azules, que serpentean alrededor del tronco oscuro de un árbol prominente en el lado izquierdo, introduce una nota discordante en la armonía cromática general. Estas enredaderas sugieren quizás obstáculos, ataduras o fuerzas ocultas que operan dentro del paisaje. El contraste entre el color azul y los tonos cálidos intensifica esta sensación de tensión subyacente.
El borde inferior de la composición está adornado con un patrón ornamental repetitivo, que recuerda a motivos decorativos tradicionales. Este detalle enmarca la escena, creando una barrera visual entre el mundo representado y el espectador.
En términos de subtextos, la pintura parece explorar temas de espiritualidad, transformación y la relación entre lo humano y la naturaleza. Los caballos blancos podrían simbolizar pureza, gracia o incluso fuerzas celestiales. El árbol central podría representar un eje cósmico, un punto de conexión entre diferentes planos de existencia. La atmósfera general sugiere una búsqueda de significado en un mundo ambiguo e inestable. La obra invita a la reflexión sobre el poder de lo simbólico y la capacidad del arte para evocar emociones profundas y complejas.