Leonardo da Vinci – Madonna with the Yarnwinder
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Comentarios: 3 Ответы
LEONARDO
El duque Moro alimenta a los cisnes.
Estanque negro, agua cristalina.
Y Da Vinci es de esos invitados
Que no pueden disfrutar de un baile.
Un baile donde las alegorías son abundantes:
¿Es la vida en sí misma una alegoría?
Por todas partes, destellos de guerra,
¿Cuánto puede la mente ante ellos ceder?
Leonardo creó diferentes instrumentos de guerra,
Buscando la ciudad del saber, la ciudad de la profundidad,
Existiendo constantemente a través de mil cosas.
Oh, qué solo está en su conocimiento:
Apegado al templo del panteísmo,
Con el alma tranquila y tan elevado,
Que casi todos los prismas están abiertos para él.
Prisma de prismas, mineral celestial,
A través de él, la base del mundo es clara.
Estudiando cada material,
Leonardo se revela: la lira de Dios.
Todas las Madonnas son claridad, silencio,
La sutil sonrisa de la Mona Lisa,
Dada en secreto digital.
Ciudad. Edificios, persianas y cornisas.
... hierbas, abejas, moscas, arañas,
Minerales, piedras y moluscos.
Suma de sumas. Cimas del conocimiento.
Luces en la sala de banquetes.
Alas para el vuelo, grandes.
Los caminos del genio son excesivamente estrechos,
Los caminos de las multitudes son terriblemente amplios.
Замечательное произведение..
Мадонна Маму мою напоминает!
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En esta composición se observa a una figura femenina sentada en un paisaje rocoso, sosteniendo a un niño pequeño sobre sus rodillas. La mujer, vestida con un manto azul oscuro que deja al descubierto su cuello y parte del pecho, dirige una mirada serena hacia el espectador. Su cabello, ondulado y de tonalidades doradas, está cubierto por un velo translúcido.
El niño, desnudo y con rasgos robustos, sostiene en alto una pequeña cruz. Su expresión facial es alegre, casi risueña, contrastando con la quietud melancólica de la madre. La luz incide sobre sus cuerpos, resaltando el volumen de sus formas y creando un efecto de suavidad y delicadeza.
El fondo del cuadro presenta un paisaje montañoso extenso y detallado, con picos escarpados que se pierden en la distancia brumosa. Este entorno natural, aunque agreste, está representado con una atmósfera onírica y casi irreal. La paleta de colores es predominantemente terrosa y azulada, con toques dorados en el cabello y los detalles de las vestimentas.
Subtextos potenciales:
La representación de la maternidad se centra en la intimidad del vínculo entre madre e hijo. Sin embargo, la presencia de la cruz que porta el niño introduce un elemento de presagio y sacrificio. La mirada contemplativa de la mujer podría interpretarse como una aceptación resignada del destino trágico que le aguarda a su descendiente.
La ubicación de los personajes en un paisaje rocoso sugiere una sensación de aislamiento y vulnerabilidad, mientras que la luz suave y difusa evoca una atmósfera espiritual y trascendente. La robustez física del niño contrasta con la delicadeza de la madre, posiblemente simbolizando la fuerza vital frente a la fragilidad humana.
La composición en su conjunto transmite una mezcla compleja de ternura, melancolía y premonición, invitando al espectador a reflexionar sobre temas como el amor maternal, el destino y la redención. La ausencia de elementos decorativos o simbólicos evidentes enfatiza la importancia de las figuras humanas y su relación con el entorno natural.