Vasily Tropinin – Portrait of P. M. Vasiliev, accountant of the office of Moscow theaters
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La iluminación es focalizada, dirigiendo la atención hacia el semblante del retratado. La luz revela una piel con textura, marcada por sutiles imperfecciones y un ligero rubor en las mejillas, lo que contribuye a una sensación de autenticidad y vitalidad. El hombre posee una expresión serena, casi melancólica; sus ojos, de mirada directa, transmiten inteligencia y cierta introspección. La barba incipiente, cuidadosamente recortada, y el cabello peinado hacia atrás, son elementos propios de la estética masculina de la época.
La vestimenta es formal: un chaleco oscuro sobre una camisa con cuello almidonado y corbata. El tejido del chaleco presenta una textura rica y detallada, evidenciando la atención del artista a los detalles materiales. Un instrumento musical, presumiblemente un violín, se apoya en el brazo izquierdo del retratado, insinuando quizás una afición o profesión relacionada con la música. La forma en que el hombre sostiene el violín, con una mano relajada sobre el cuerpo y la otra apoyada sobre él, sugiere familiaridad y comodidad con el objeto.
El fondo oscuro no solo sirve para destacar al sujeto, sino también para crear una atmósfera de misterio e intimidad. La pincelada es suelta y expresiva en las zonas oscuras, mientras que se vuelve más precisa y detallada en la representación del rostro y las manos. Esta técnica contribuye a la sensación de profundidad y realismo.
Más allá de la mera representación física, el retrato sugiere una personalidad compleja. La combinación de formalidad en la vestimenta con la expresión melancólica y la presencia del violín, apunta a un hombre culto, sensible y posiblemente atormentado por sus propios pensamientos. La profesión indicada en el título –contador de la oficina de teatros– añade una capa adicional de interpretación: un individuo que se encuentra en la intersección entre el mundo financiero y el artístico, quizás un observador silencioso del drama humano. La imagen evoca una reflexión sobre la vida interior, las pasiones ocultas y la búsqueda de significado en un contexto social específico.