Hermitage ~ Part 01 – Amaral Miguel Antonio do - Portrait of Marianna Victoria Queen of Portugal
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La paleta cromática se centra en tonos cálidos: dorados, ocres y rojos intensos que dominan tanto el vestido como los elementos decorativos del fondo. El contraste con el azul oscuro del manto que cubre la mesa y parcialmente la silla, acentúa la luminosidad de la figura principal y refuerza su estatus. La piel presenta una textura suave, trabajada con delicados matices para sugerir juventud y salud.
La mujer porta un elaborado vestido de corte barroco, ricamente ornamentado con bordados dorados que delinean el escote, las mangas y la falda. El tejido parece denso y lujoso, evidenciando una considerable inversión en materiales. El peinado es complejo, adornado con joyas y elementos decorativos que enfatizan su posición social.
En primer plano, sobre una mesa cubierta por un manto azul, se encuentra una corona de oro, apoyada sobre una almohadilla de terciopelo rojo. La mujer la señala con una mano enguantada, gesto que podría interpretarse como una referencia a su legitimidad y derecho al poder. A sus pies, reposa un cetro, otro símbolo tradicional de soberanía.
El fondo es oscuro y difuso, construido con elementos arquitectónicos que sugieren un palacio o residencia real. Un gran tapiz rojo, con motivos florales bordados en hilo dorado, aporta una sensación de opulencia y magnificencia al entorno. La luz incide sobre la figura desde la izquierda, creando sombras sutiles que modelan su rostro y vestimenta, contribuyendo a la atmósfera solemne del retrato.
Más allá de la mera representación física, el cuadro transmite un mensaje de poder, autoridad y nobleza. La meticulosa atención al detalle en la confección de la vestimenta y los accesorios, junto con la pose formal y la presencia de símbolos reales, buscan consolidar la imagen de una gobernante legítima y poderosa. La mirada directa hacia el espectador sugiere confianza y dominio. Se intuye un deseo por parte del artista de crear una representación idealizada, que trascienda la individualidad para convertirse en un icono de la monarquía.