William James Glackens – beach scene, new london 1918
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La paleta cromática es rica y vibrante, dominada por tonos azules y verdes que evocan el mar y el cielo. El artista ha empleado pinceladas sueltas y expresivas para capturar la atmósfera luminosa y la vitalidad del momento. La luz parece filtrarse a través de una capa atmosférica, suavizando los contornos y creando un efecto general de luminosidad difusa.
En primer plano, se aprecia una embarcación varada en la arena, que sirve como punto focal visual. Alrededor de ella, las figuras humanas se aglomeran, algunas sumergidas en el agua, otras sentadas o caminando por la playa. Se distinguen estructuras arquitectónicas: un pabellón elevado con gente observando desde su terraza y una estructura más modesta adosada a un muelle. En la distancia, se vislumbran veleros navegando sobre las olas, añadiendo profundidad y perspectiva al paisaje.
Más allá de la representación literal de una escena recreativa, la pintura sugiere una reflexión sobre la sociedad de la época. La multitud de figuras, con sus atuendos diversos y actividades variadas, transmite una sensación de dinamismo social y ocio burgués. La presencia de las estructuras arquitectónicas puede interpretarse como un símbolo del progreso y el desarrollo urbano en la costa.
El tratamiento impresionista de la luz y el color contribuye a crear una atmósfera de alegría y despreocupación, pero también introduce una cierta ambigüedad. La pincelada suelta y la falta de detalles precisos sugieren una visión subjetiva de la realidad, donde las emociones y las sensaciones prevalecen sobre la representación objetiva. La escena, aunque aparentemente idílica, podría interpretarse como un reflejo fugaz de un momento efímero en el tiempo, susceptible a desaparecer con la marea o el cambio de estación. La pintura invita a la contemplación de la naturaleza humana y su relación con el entorno natural, así como a una reflexión sobre los valores y las costumbres de una sociedad en transformación.