Domenec Pascual Badia – #40495
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El espacio central está ocupado por un exuberante tapiz vegetal, una masa de follaje verde intenso que contrasta con los tonos terrosos del entorno construido. Se intuyen formas arbóreas y matorrales, pero la representación es esquemática, más preocupada por el volumen y la textura que por la fidelidad botánica. Un camino o sendero se abre entre la vegetación, sugiriendo una ruta hacia un punto de vista desconocido.
La composición se articula a través de una serie de planos superpuestos: las paredes que encuadran la escena, el camino que guía la mirada y la masa vegetal que ocupa el centro visual. Esta disposición fragmentada genera una sensación de inestabilidad y desorientación, como si estuviéramos observando un paisaje reconstruido a partir de recuerdos o impresiones.
La luz juega un papel fundamental en la obra. Un cielo nublado, pintado con pinceladas sueltas y tonos pastel, ilumina la escena desde arriba, proyectando sombras que acentúan el relieve de las paredes y el volumen del follaje. La atmósfera es opresiva, casi sofocante, pero a la vez transmite una sensación de calma y quietud.
Más allá de la representación literal de un paisaje, esta pintura parece explorar temas relacionados con la memoria, la percepción y la subjetividad. El encuadre arquitectónico sugiere una barrera entre el observador y el mundo exterior, mientras que la fragmentación del espacio evoca la naturaleza discontinua de la experiencia humana. La ausencia de figuras humanas refuerza la sensación de aislamiento y contemplación introspectiva. Se puede interpretar como una reflexión sobre la relación entre el hombre y su entorno, o sobre la dificultad de aprehender la realidad en su totalidad.