A191R Funeral of Philip VI, King of France
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
Al frente del cortejo, dos figuras portan un gran manto ricamente decorado con motivos heráldicos que sugieren una conexión con la realeza. El color rojo intenso del tejido contrasta con las túnicas blancas de los clérigos que flanquean a los portadores, creando un punto focal visual y enfatizando el carácter ceremonial del acto. La presencia de estos religiosos es constante: algunos sostienen cruces procesionales, otros acompañan la marcha con gestos de recogimiento.
Detrás de ellos, una multitud vestida de negro se extiende hacia la profundidad del plano, difuminándose en la distancia. La uniformidad de su atuendo contribuye a la sensación de orden y disciplina que impregna la escena. Se distingue entre las filas un individuo con un gorro rojo, posiblemente un noble o dignatario, cuya posición sugiere una importancia dentro del protocolo funerario.
El edificio al fondo se caracteriza por su arquitectura gótica, con arcos apuntados, rosetones y contrafuertes que sugieren solidez y trascendencia. La luz tenue que ilumina el interior crea una atmósfera de misterio y reverencia. La disposición de los elementos arquitectónicos dirige la mirada del espectador hacia un punto focal invisible dentro del edificio, posiblemente el lugar donde se encuentra el féretro o el altar mayor.
Más allá de la representación literal de un funeral real, esta pintura parece aludir a temas más amplios como la sucesión dinástica, la legitimidad del poder y la relación entre la autoridad terrenal y la divinidad. La meticulosa atención al detalle en la vestimenta y los símbolos sugiere una intención de glorificar el reinado difunto y reafirmar la continuidad del linaje real. La disposición ordenada de las figuras y la monumentalidad del entorno refuerzan la idea de un poder que trasciende la muerte y perdura a través del tiempo. La escena, aunque centrada en el luto, irradia una sensación de estabilidad y orden, transmitiendo un mensaje de continuidad y esperanza ante la pérdida.