Mary Stevenson Cassatt – Woman in Raspberry Costume Holding a Dog
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El vestuario resulta llamativo: un traje de color frambuesa intenso contrasta con la paleta terrosa del fondo. El cuello alto, adornado con un lazo a juego, acentúa la elegancia y sofisticación de la retratada. Sobre su cabeza descansa un sombrero negro de gran volumen, cuya forma redondeada suaviza los rasgos faciales y contribuye a la sensación general de delicadeza.
Un pequeño perro blanco, probablemente un caniche o una raza similar, se encuentra posado en el regazo de la mujer. La presencia del animal no es meramente decorativa; parece establecer una conexión íntima entre la retratada y su entorno doméstico, sugiriendo afecto y compañía. El perro, con su pelaje esponjoso y mirada curiosa, introduce un elemento de vitalidad en la composición.
El fondo se difumina intencionadamente, construido a partir de pinceladas rápidas y superpuestas que evocan una sensación de profundidad sin ofrecer detalles concretos. Esta técnica permite centrar la atención del espectador en la figura principal y acentúa su aislamiento dentro del espacio representado. La luz, suave y uniforme, ilumina el rostro de la mujer y resalta los pliegues de su vestuario, creando un juego de luces y sombras que añade volumen y textura a la imagen.
Más allá de la representación literal, esta pintura parece explorar temas relacionados con la identidad femenina, la elegancia burguesa y la búsqueda de intimidad en una sociedad marcada por las convenciones sociales. La postura relajada de la mujer, junto con la presencia del perro, sugieren un deseo de escapar de las presiones externas y encontrar refugio en el ámbito privado. El color frambuesa, vibrante y poco convencional para la época, podría interpretarse como una declaración de individualidad y rebeldía sutil frente a las normas establecidas. En definitiva, se trata de un retrato que trasciende la mera apariencia física para revelar aspectos más profundos de la personalidad y el estado anímico de la retratada.