Mary Stevenson Cassatt – cassatt little girl in a blue armchair 1878
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La niña es el punto focal indiscutible. Su postura es relajada, incluso indolente: las piernas están cruzadas con desgana y los brazos descansan sobre ellas, transmitiendo una sensación de aburrimiento o contemplación pausada. La mirada, dirigida hacia adelante, parece ajena al espectador, sumergiéndola en sus propios pensamientos. El rostro, aunque infantil, revela una complejidad emocional sutil; no hay alegría exuberante ni tristeza evidente, sino más bien una quietud introspectiva que invita a la interpretación.
El tratamiento de la luz es fundamental para la atmósfera general. La iluminación suave y difusa modela las formas sin crear sombras duras, contribuyendo a un ambiente sereno y contemplativo. Los pincelazos son visibles y sueltos, característicos de una técnica impresionista o post-impresionista, que enfatiza la textura y la espontaneidad. El color azul domina la paleta, presente en el sillón y reflejado en los tonos más claros del vestido de la niña, creando una armonía visual que refuerza la sensación de calma.
Más allá de la representación literal, la obra sugiere reflexiones sobre la infancia, la individualidad y el espacio privado. La niña no es presentada como un objeto de admiración o idealización, sino como un ser con su propia interioridad, atrapada en un momento fugaz de quietud. El sillón, más que un simple mueble, se convierte en un símbolo de refugio, de intimidad y de la transición entre la niñez y la madurez. La ausencia de otros personajes acentúa esta sensación de soledad contemplativa, invitando al espectador a compartir ese instante silencioso con la niña. Se intuye una crítica implícita a las convenciones sociales que dictaban la representación idealizada de la infancia en el arte de la época, ofreciendo en cambio una visión más realista y matizada.