Abraham van Calraet – Turk with horse and dog
Ubicación: Academy Carrara (Accademia Carrara), Bergamo.
Navegación del álbum:

На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
A la derecha del caballo, un hombre vestido con ropas orientales, presumiblemente un turco por las características de su atuendo, se encuentra sentado sobre un montículo de tierra o piedras. Su rostro permanece oculto en gran medida por la sombra y el ángulo de visión, lo que contribuye a una sensación de misterio e impersonalidad. A sus pies, un perro oscuro descansa plácidamente, completando el pequeño grupo.
La paleta cromática es dominada por tonos terrosos: marrones, ocres y negros, con toques de luz que resaltan la figura del caballo. Esta elección contribuye a una atmósfera sombría y melancólica, evocadora de un paisaje exótico y distante. La pincelada es suelta y expresiva, especialmente en el tratamiento de las texturas: la suavidad del pelaje del caballo contrasta con la rugosidad de la tierra y la opacidad de las ropas del hombre.
Más allá de una simple representación equina, esta pintura parece sugerir reflexiones sobre la identidad cultural y el encuentro entre Oriente y Occidente. La figura del turco, aunque presente, se mantiene en segundo plano, casi como un observador silencioso de la escena. El caballo, símbolo tradicional de poder, nobleza y libertad, se convierte en el verdadero protagonista, irradiando una dignidad contenida.
El uso de la luz y la sombra no solo define las formas, sino que también crea una atmósfera de introspección y misterio. La oscuridad circundante sugiere un mundo más allá de lo visible, invitando a la contemplación sobre temas como la soledad, el viaje y la naturaleza efímera del tiempo. La composición, con su equilibrio entre la figura central y los elementos secundarios, transmite una sensación de quietud y atemporalidad.