Lodovico Carracci – The Virgin Appearing to St Hyacinth
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El hombre, vestido con hábitos religiosos de color marrón, inclina su rostro hacia arriba en gesto de súplica o veneración. Su postura es tensa, sus manos apretadas, transmitiendo una profunda emoción y devoción. La luz incide sobre su rostro, resaltando las líneas de expresión y la intensidad de su mirada.
En lo alto, entre un remolino de nubes doradas, se distingue una mujer vestida con túnicas azules y rojas, ataviada con un velo blanco que cubre su cabello. A su lado, un niño pequeño, presumiblemente Jesús, extiende una mano hacia el hombre arrodillado. La figura femenina irradia una luz propia, casi cegadora, que la separa del plano terrenal y la eleva a una esfera divina. Alrededor de ellos, se observan pequeñas figuras angelicales, también bañadas en luz dorada, que parecen participar en el evento celestial.
Una inscripción, parcialmente visible, se encuentra a la izquierda de la composición, presumiblemente ofreciendo una explicación o contexto para la aparición. El texto parece estar escrito en latín y está enrollado sobre un soporte arquitectónico.
La pintura sugiere una narrativa de intervención divina, donde una figura materna interviene en favor del hombre que implora. La luz juega un papel fundamental, no solo como elemento compositivo sino también como símbolo de gracia divina y revelación espiritual. El contraste entre la oscuridad del fondo y el brillo de las figuras celestiales intensifica la sensación de trascendencia y misterio. La disposición vertical de los elementos refuerza la jerarquía: el hombre en la base, la Virgen y el Niño en la cima, con los ángeles como intermediarios.
Subtextualmente, la obra podría interpretarse como una representación de la intercesión mariana, donde la Virgen María actúa como mediadora entre Dios y la humanidad. La súplica del hombre simboliza la fe y la devoción, mientras que la aparición divina representa la respuesta a esa fe. El uso de la luz y las figuras angelicales refuerza el mensaje de esperanza y redención. La composición invita a la contemplación y a la reflexión sobre la relación entre lo humano y lo divino.