Chinese artists of the Middle Ages (贺清泰 - 贲鹿图) – He Qingtai
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El elemento central de la pintura es una cierva blanca, ubicada aproximadamente en el tercio inferior del plano. Su blancura resalta sobre los tonos terrosos y verdosos que predominan en el entorno, atrayendo inmediatamente la atención. La postura de la cierva sugiere tranquilidad e inmediatez; no hay indicios de huida o agitación, sino una quietud contemplativa.
El paisaje se construye a partir de rocas y formaciones pétreas, delineadas con pinceladas rápidas y expresivas que sugieren textura y volumen. La técnica utilizada para representar las rocas es sumamente sutil; la ausencia de contornos definidos contribuye a crear una sensación de profundidad y atmósfera brumosa. La vegetación se manifiesta en forma de flores, principalmente de tonos rojos y azules, que salpican el paisaje con toques de color vibrante. Estas flores no parecen seguir un orden botánico preciso, sino más bien una disposición estética que busca equilibrar la composición y añadir interés visual.
El autor ha empleado una técnica de sombreado muy delicada para dar volumen a las rocas y a la cierva, utilizando capas translúcidas de tinta y color. Esto permite apreciar la luz que incide sobre los objetos, creando un efecto de luminosidad sutil pero perceptible.
Más allá de la representación literal del paisaje y el animal, se intuyen subtextos relacionados con la pureza, la longevidad y la armonía con la naturaleza. El blanco de la cierva podría simbolizar la inocencia o la virtud, mientras que su presencia en un entorno montañoso sugiere una conexión profunda con los elementos naturales. La disposición de las flores, con sus colores contrastantes, puede interpretarse como una alegoría del equilibrio entre fuerzas opuestas. La ausencia de figuras humanas refuerza la idea de una naturaleza prístina y deshabitada, un refugio idealizado lejos de las preocupaciones mundanas. El conjunto transmite una sensación de serenidad y contemplación, invitando al espectador a reflexionar sobre la belleza y la fragilidad del mundo natural.