Chinese artists of the Middle Ages (吴宏 - 墨竹图) – Wu Hong
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
Aquí se observa una pintura sobre abanico, ejecutada en tinta negra sobre un soporte de color crema amarillento. La composición se centra en la representación de bambúes, plasmados con una economía de trazos que denota maestría técnica y una profunda comprensión del tema. Los tallos se elevan verticalmente, delineados con pinceladas rápidas y seguras, mientras que las hojas, representadas mediante manchas densas y variadas, sugieren movimiento y vitalidad. La disposición no es simétrica; los bambúes parecen surgir de un espacio indefinido, creando una sensación de espontaneidad y naturalismo.
El artista ha empleado la técnica del moku-boku (墨博克), evidente en el uso expresivo de la tinta para crear contrastes tonales sutiles que definen la forma y sugieren volumen. La ausencia casi total de color intensifica la atención sobre la textura y la caligrafía, elementos intrínsecamente ligados a la tradición pictórica oriental.
A la derecha del abanico, se aprecia una inscripción en caracteres chinos, acompañada de un sello lacre rojo. Esta escritura no solo añade información contextual (probablemente fecha, firma o dedicatoria), sino que también funciona como parte integral de la obra, integrándose visualmente con el dibujo y contribuyendo a su significado general. La caligrafía, con sus trazos fluidos y expresivos, refleja una sensibilidad estética similar a la del dibujo en sí mismo.
Subyace en esta pintura una reflexión sobre la naturaleza, la resiliencia y la virtud. El bambú, símbolo recurrente en el arte chino, representa cualidades como la integridad, la flexibilidad ante la adversidad y la perseverancia. La sencillez de la composición y la austeridad del tratamiento técnico sugieren un ideal de vida marcado por la modestia y la armonía con el entorno. La pintura invita a una contemplación silenciosa, promoviendo una conexión íntima entre el espectador y el mundo natural. El abanico como soporte añade una dimensión adicional: la obra no es concebida para ser colgada en una pared, sino para ser apreciada de cerca, en un acto más personal e íntimo.