Chinese artists of the Middle Ages (程正揆 - 江山卧游图) – Cheng Zhengkui
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Aquí se presenta una composición paisajística que evoca la tradición de la pintura de paisajes china. La escena se despliega en un espacio montañoso, dominado por elevaciones rocosas y una densa vegetación. El artista ha empleado una técnica de pincelada suelta y expresiva, característica del estilo xieyi, donde la esencia del paisaje se transmite más que su representación literal.
La paleta cromática es restringida, basada principalmente en tonos ocres, marrones y grises, con toques de verde oscuro para sugerir la presencia de árboles. Esta limitación tonal contribuye a una atmósfera serena y contemplativa, reforzada por la ausencia de figuras humanas o animales. La atención se centra exclusivamente en el paisaje natural.
En primer plano, un afloramiento rocoso de forma irregular capta la mirada. Su textura es sugerida mediante pinceladas rápidas y variadas que imitan las grietas y rugosidades de la piedra. A su alrededor, una vegetación exuberante se extiende por las laderas, con árboles de porte robusto que se elevan hacia el cielo. La disposición de estos elementos crea una sensación de profundidad y perspectiva, aunque esta última no se define mediante líneas convergentes o puntos de fuga tradicionales.
Las montañas en segundo plano se difuminan en la distancia, perdiendo nitidez y fundiéndose con la atmósfera brumosa. Esta técnica, común en la pintura china, sugiere la inmensidad del paisaje y la insignificancia del individuo frente a la naturaleza. La ausencia de un horizonte claro acentúa esta sensación de vastedad e infinitud.
Subtextualmente, la obra parece invitar a la meditación y al recogimiento. El paisaje se convierte en un espejo para el alma, un espacio donde el observador puede encontrar paz y armonía. La ausencia de elementos humanos sugiere una búsqueda de aislamiento y conexión con lo natural, valores centrales en la filosofía china tradicional. La composición, aunque aparentemente sencilla, revela una profunda comprensión del paisaje y una maestría técnica que permite al artista transmitir emociones y sugerir significados más allá de la mera representación visual. Se intuye un anhelo por la soledad contemplativa, el refugio en la naturaleza como escape de las preocupaciones mundanas.