Unknown painters – Unknown man from the 16th century
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El hombre está vestido con ropas oscuras, dominadas por el negro, lo cual contribuye a una atmósfera de solemnidad y posible austeridad. Un sombrero alto y cónico cubre su cabeza, proyectando sombra sobre sus facciones y acentuando la severidad de su mirada. El cuello está adornado con un elaboradísimo encaje plisado, detalle que indica cierta posición social o al menos, acceso a bienes considerados lujosos para la época. Una especie de capa o jubón de terciopelo, bordeado con pieles, completa el atuendo, añadiendo una nota de opulencia contrastante con la sobriedad general del conjunto.
La barba blanca y abundante, así como las arrugas marcadas en su rostro, revelan una vida llena de experiencias y posiblemente, dificultades. La expresión es seria, casi severa; no hay indicios de sonrisa o jovialidad. Los ojos, aunque oscurecidos por la sombra del sombrero, transmiten una sensación de introspección y quizás, un cierto grado de melancolía.
El fondo es uniforme y oscuro, sin elementos decorativos que distraigan la atención del espectador de la figura principal. Esta simplicidad en el trasfondo acentúa aún más la importancia del retratado y contribuye a una sensación de intimidad y cercanía.
Más allá de la representación literal, se pueden inferir algunos subtextos. La vestimenta, aunque formal, carece del brillo ostentoso que caracterizaba los retratos de la nobleza o el clero más alto. Esto podría sugerir que el hombre pertenecía a una clase social intermedia: un funcionario local, un comerciante próspero, o quizás un académico. El sombrero, común en la época, también puede indicar su profesión o afiliación religiosa. La severidad de su expresión y la ausencia de cualquier elemento alegórico sugieren una personalidad austera y posiblemente, un hombre de principios. La calidad técnica del retrato, aunque competente, no es excepcional, lo que podría indicar que se trata de una obra destinada a un encargo privado más que a una exposición pública. En definitiva, el retrato nos presenta la imagen de un individuo arraigado en su tiempo, definido por su dignidad y su posición dentro de una sociedad jerárquica.