Unknown painters – Maria Svart (1647-1701), g. Von der Osten Sacken
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
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La mujer presenta una expresión serena, casi melancólica, con una mirada fija y penetrante. Su tez es clara, resaltada por una iluminación suave que modela sus facciones. El cabello, peinado en un estilo elaborado propio del siglo XVII o XVIII, se eleva desde la coronilla, mostrando rizos sueltos y adornado con pequeños detalles que sugieren riqueza y estatus social. Un discreto pendiente cuelga de su oreja izquierda, añadiendo un toque de elegancia.
El atuendo es igualmente revelador. Viste una prenda con predominio de tonos ocres y dorados, con un cuello abierto que permite vislumbrar la piel del escote. Una capa o chal azul intenso se drapea sobre su hombro, contrastando con los colores cálidos de la vestimenta y aportando profundidad a la composición. La textura de las telas parece sugerir una calidad lujosa.
La técnica pictórica denota un realismo moderado; aunque hay cierta idealización en el rostro, se aprecia un esfuerzo por capturar detalles como la sutil curvatura de los labios o la delicadeza de la piel. El uso del claroscuro es notable, contribuyendo a crear una sensación de volumen y dramatismo.
Más allá de la representación literal, esta pintura parece transmitir una serie de subtextos relacionados con el poder, la nobleza y la posición social. La postura erguida, la mirada directa y la vestimenta opulenta sugieren un individuo perteneciente a una clase alta, consciente de su estatus y deseoso de proyectar una imagen de dignidad y refinamiento. La expresión melancólica podría interpretarse como una reflexión sobre las responsabilidades inherentes a su posición o quizás como una sutil manifestación de la complejidad emocional que subyace a la apariencia externa. La composición en sí misma, con el retrato centrado y el fondo oscuro, enfatiza la importancia del sujeto y lo separa del espectador, creando una distancia protocolaria propia de los retratos de época.