Unknown painters – Johan Georg I (1585-1656), Elector of Saxony, Magdalena Sibylla (1652-1712), Princess of
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
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La mujer, ubicada a su derecha, irradia elegancia y dignidad. Su atuendo, aunque igualmente elaborado, presenta una paleta de colores más clara, con un predominio del blanco y el gris que suaviza su apariencia. El encaje delicado en el cuello y los detalles ornamentales sugieren refinamiento y pertenencia a la aristocracia. La forma en que sostiene la mano del hombre establece una conexión visual y simbólica entre ambos personajes, enfatizando su unión matrimonial o familiar.
La composición general se ve enmarcada por un telón de fondo dividido en dos secciones: una oscura y otra con tonos rojizos y dorados. Esta división cromática podría interpretarse como una representación visual de la dualidad inherente al poder – la oscuridad que simboliza las responsabilidades y los desafíos, y el brillo dorado que representa la prosperidad y el prestigio.
La inscripción situada en la parte inferior del lienzo, aunque ilegible en su totalidad debido a la resolución de la imagen, sugiere un carácter conmemorativo o identificatorio, propio de retratos destinados a perpetuar la memoria de los representados. El uso de una mesa como elemento central podría interpretarse como una referencia al gobierno y la administración, sugiriendo que las figuras retratadas ejercen algún tipo de autoridad política.
En términos subtextuales, la pintura transmite un mensaje de estabilidad, legitimidad y poderío. La formalidad de la pose, la riqueza del vestuario y la presencia del perro contribuyen a crear una imagen idealizada de los personajes, destinada a proyectar una impresión de grandeza y solidez ante el espectador. La disposición simétrica de las figuras y la composición equilibrada refuerzan esta sensación de orden y control. La atención al detalle en la representación de los tejidos y los adornos sugiere un deseo del artista de resaltar la opulencia y el estatus social de los retratados, consolidando así su posición dentro de la jerarquía social de la época.