Unknown painters – Georg, 1471-1539, hertig av Sachsen
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
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La paleta cromática es limitada, dominada por tonos terrosos – marrones, ocres y grises – que contribuyen a una atmósfera de cierta austeridad y solemnidad. La luz incide principalmente desde un lado, modelando el rostro con sombras que acentúan las arrugas y los rasgos marcados del hombre. Esta iluminación lateral también realza la textura de su barba espesa, cuidadosamente recortada y peinada.
El sujeto viste una rica prenda de piel, presumiblemente blanco o crema, que contrasta con la oscuridad de su sombrero, un elemento distintivo que se eleva sobre su cabeza. Una delicada cinta adornada con pequeñas perlas cruza su frente, añadiendo un toque de elegancia y posiblemente indicando estatus social.
La expresión del hombre es compleja. No es una sonrisa abierta, sino más bien una leve mueca, casi una ironía contenida que se manifiesta en los ojos y la comisura de los labios. Hay una sensación de cansancio, incluso de melancolía, pero también una cierta dignidad y fortaleza interior. La mirada es directa, penetrante, como si el retratado estuviera evaluando al espectador.
Más allá de la representación literal del individuo, se intuyen subtextos relacionados con el poder y la autoridad. La riqueza de las vestimentas, la postura erguida y la expresión serena sugieren una posición privilegiada en la sociedad. El sombrero, a menudo asociado con figuras importantes, refuerza esta impresión. La barba bien cuidada podría simbolizar sabiduría y experiencia.
El retrato no busca idealizar al sujeto; más bien, ofrece una representación realista de un hombre envejecido, marcado por el tiempo y las responsabilidades. La técnica pictórica, aunque competente, carece de refinamiento excesivo, lo que sugiere una intención de mostrar la verdad del retratado, sin adornos superfluos. La atmósfera general es de introspección y gravedad, invitando a la reflexión sobre la vida, el poder y el paso del tiempo.