Unknown painters – Ely Cathedral
Ubicación: Yale Center for British Art, Paul Mellon Collection, New Haven.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El primer plano está ocupado por un cuerpo de agua, presumiblemente un río o lago, cuyo espejo líquido refleja parcialmente el cielo nublado y la vegetación circundante. Varias embarcaciones se encuentran sobre la superficie del agua: dos botes abandonados en la orilla izquierda y una barca con una figura ecuestre y otra remando a estribor. La presencia de estas figuras humanas, aunque pequeñas en comparación con el paisaje, introduce un elemento narrativo, insinuando actividades cotidianas o recreativas que transcurren en armonía con la naturaleza.
La vegetación es exuberante y variada: se distinguen árboles de hoja caduca con tonalidades otoñales, así como una frondosa masa arbórea que oculta parcialmente el entorno urbano cercano a la catedral. Un pequeño edificio rural, posiblemente una casa o granero, se asoma entre los árboles en el lado izquierdo del cuadro, contribuyendo a la atmósfera idílica y campestre de la escena.
La luz es difusa y suave, con un cielo cubierto de nubes que atenúan la intensidad lumínica. Esta iluminación crea una atmósfera melancólica y contemplativa, reforzando la sensación de quietud y serenidad que emana del paisaje.
Subtextualmente, la obra parece explorar la relación entre lo humano y lo divino, lo terrenal y lo trascendente. La catedral, símbolo de fe y poder religioso, se eleva sobre el entorno natural, pero a su vez está integrada en él. La presencia de las figuras humanas sugiere una coexistencia pacífica entre la sociedad y la naturaleza, aunque también puede interpretarse como una referencia a la fugacidad de la vida humana frente a la eternidad de la arquitectura religiosa. El uso del agua como elemento central podría simbolizar la purificación o el flujo del tiempo. La composición general transmite un sentimiento de nostalgia y anhelo por un pasado idealizado, donde la armonía entre el hombre, la naturaleza y lo espiritual era una realidad palpable.