Unknown painters – Saint Monica from an Augustinian altarpiece
Ubicación: Art Institute, Chicago.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En sus manos sostiene dos objetos significativos. En la izquierda, se aprecia un pequeño crucifijo, cuya representación es esquemática y estilizada. En la derecha, porta un libro encuadernado en rojo, posiblemente un salterio o una obra de carácter religioso. La postura de las manos, con el libro abierto y el crucifijo visible, sugiere una devoción activa y una conexión íntima con la fe cristiana.
El fondo es dorado, una técnica común en la pintura medieval que enfatiza la trascendencia espiritual de la figura representada. La luz dorada ilumina su rostro, resaltando sus rasgos: ojos ligeramente hundidos, expresión serena y labios finos. La palidez de su piel contrasta con la oscuridad del hábito, acentuando su presencia y simbolizando quizás una vida dedicada a la contemplación y al sacrificio.
El basamento sobre el que se apoya la figura presenta un patrón geométrico en blanco y negro, que introduce un elemento decorativo contrastante con la sobriedad del resto de la composición. Este detalle podría interpretarse como una referencia a la dualidad entre lo terrenal y lo divino, o simplemente como un ornamento estilístico propio de la época.
Subtextualmente, la pintura alude a temas centrales de la espiritualidad cristiana: la penitencia, el arrepentimiento, la fe inquebrantable y la devoción a Cristo. La presencia del crucifijo evoca el sacrificio redentor, mientras que el libro simboliza el conocimiento divino y la guía espiritual. La figura femenina encarna un modelo de virtud religiosa, invitando a la contemplación y a la imitación de sus virtudes. El uso del dorado sugiere una conexión directa con lo celestial y refuerza la idea de santidad e intercesión divina. La composición general transmite una sensación de quietud, recogimiento y profunda devoción.