Unknown painters – Holy family (copy of Bartolomeo Schedoni)
Ubicación: Academy Carrara (Accademia Carrara), Bergamo.
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El niño, en el centro, se presenta como una figura activa y curiosa. Se encuentra de pie, con un gesto que podría interpretarse como una invitación o señal hacia arriba, con un dedo extendido. Su desnudez contrasta con la vestimenta de los otros personajes, sugiriendo una inocencia primordial. La mirada del niño dirige la atención del espectador hacia el espacio superior, donde se vislumbra un cielo oscuro y amenazante enmarcado por columnas arquitectónicas.
La mujer, a la derecha, ocupa una posición más estable y serena. Se sienta sobre un taburete o banco, con una expresión de calma y observación. Su atuendo, aunque modesto, denota cierta dignidad. A sus pies se encuentran elementos asociados al hogar: una cesta, posiblemente con pan u otros alimentos, y un pequeño animal, quizás un gato, que añade un toque de cotidianidad a la escena.
La iluminación es contrastada; las zonas iluminadas resaltan los detalles del trabajo manual y el rostro del anciano, mientras que otras áreas permanecen en penumbra, creando una atmósfera de misterio y recogimiento. El suelo está desordenado, con herramientas y astillas de madera dispersas, lo que refuerza la idea de un espacio de trabajo activo.
Subtextualmente, la pintura parece explorar temas relacionados con el oficio, la familia y la divinidad. La figura del anciano representa la laboriosidad y la transmisión de conocimientos a través de las generaciones. El niño simboliza la inocencia y la conexión con lo trascendente. La mujer encarna la maternidad y la estabilidad familiar. La yuxtaposición de elementos mundanos (el taller, las herramientas) con una referencia celestial (la mirada del niño hacia el cielo) sugiere una reflexión sobre la relación entre lo terrenal y lo divino, o quizás, sobre la presencia de lo sagrado en la vida cotidiana. La atmósfera general evoca un sentido de humildad y devoción, invitando a la contemplación silenciosa.