El Greco – Adoration of the Shepherds
Ubicación: Museum of the Patriarch (Museo del Patriarca), Valencia.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
A la izquierda, varios pastores, vestidos con ropajes sencillos y desaliñados, expresan su devoción a través de gestos de plegaria y asombro. Sus posturas son dinámicas, transmitiendo una sensación de movimiento y fervor religioso. La musculatura de algunos de ellos está marcada, sugiriendo un origen humilde y laborioso.
A la derecha, se distinguen dos figuras adultas, presumiblemente José y María. María observa al niño con una expresión serena y maternal, mientras que José, a su lado, sostiene un báculo, símbolo de su oficio y autoridad. Sus vestimentas son más elaboradas que las de los pastores, indicando un estatus social ligeramente superior.
En la parte superior del cuadro, un grupo de ángeles flota en el aire, rodeados por una luz dorada. Sus alas se extienden con gracia, creando una sensación de trascendencia y divinidad. La disposición de estos seres celestiales refuerza la importancia espiritual del evento que se representa.
El autor ha empleado una paleta de colores cálidos y terrosos, dominada por tonos ocres, dorados y verdes oscuros. La luz juega un papel crucial en la composición, creando contrastes dramáticos entre las zonas iluminadas y las áreas sumidas en la sombra. Esta técnica acentúa el dramatismo de la escena y dirige la atención del espectador hacia el Niño Jesús.
Más allá de la representación literal de una adoración, esta pintura parece explorar temas como la humildad, la fe y la divinidad encarnada en lo más simple. La yuxtaposición de pastores y figuras adultas sugiere una universalidad en la experiencia religiosa: la salvación se ofrece a todos, independientemente de su origen o condición social. La atmósfera general es de recogimiento y contemplación, invitando al espectador a reflexionar sobre el misterio del nacimiento divino. La arquitectura fragmentada que sirve de fondo, con sus arcos y sombras, contribuye a una sensación de espacio indefinido, casi onírico, que eleva la escena por encima de lo meramente terrenal.