Thomas Malton Jnr. – King’s Parade, Cambridge
Ubicación: Yale Center for British Art, Paul Mellon Collection, New Haven.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, una avenida amplia y despejada se extiende hasta perderse en la distancia. Sobre ella, diversos vehículos de transporte –carriles tirados por caballos– se desplazan, sugiriendo actividad cotidiana y movimiento dentro de la ciudad. La presencia humana es discreta; figuras aisladas o pequeños grupos de personas se observan a lo largo del camino, integrándose en el ambiente sin interrumpir la sensación de amplitud y serenidad.
La paleta cromática es contenida, con tonos terrosos predominantes que enfatizan la solidez y permanencia de los edificios. El cielo, aunque cubierto por nubes, permite filtrarse una luz suave que ilumina la escena, creando un ambiente melancólico pero a la vez noble.
La disposición de los elementos sugiere una reflexión sobre el poder institucional y la tradición. La arquitectura monumental simboliza la autoridad y el conocimiento acumulado a lo largo del tiempo. El orden y la simetría en la composición refuerzan esta idea de estabilidad y jerarquía social. El hecho de que se trate de un espacio público, con gente transitando por él, implica una relación entre el poder representado por los edificios y la vida cotidiana de sus habitantes.
Se intuye una atmósfera de sosiego y contemplación; no hay indicios de conflicto o agitación. La escena parece congelada en el tiempo, invitando a la reflexión sobre la historia y el legado cultural que representa este lugar. La figura femenina vestida con elegancia en el extremo derecho del cuadro podría interpretarse como un símbolo de la clase alta, observadora pasiva de esta escena cotidiana pero privilegiada. En definitiva, la pintura transmite una sensación de respeto por las instituciones y una valoración de la tradición y el orden social.