Leopold von Kalckreuth – Castle Kleinoels
Ubicación: Old and New National Galleries, Museum Berggruen (Alte und Neue Nationalgalerie, Museum Berggruen), Berlin.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La obra presenta una escena de un jardín formal que se extiende hacia un edificio de aspecto señorial. El camino central, de tierra o grava, guía la mirada del espectador en profundidad, flanqueado por árboles altos y densos a la izquierda y una pared cubierta de hiedra con elementos arquitectónicos clásicos a la derecha.
Una figura femenina, vestida con un atuendo que sugiere una época pasada – posiblemente mediados del siglo XIX– se encuentra solitaria en el camino. Su postura, ligeramente inclinada hacia adelante, podría indicar contemplación o espera. La paleta de colores es predominantemente terrosa y verdosa, con toques de luz que filtran a través del follaje, creando un ambiente suave y difuso.
El edificio al fondo, aunque parcialmente visible, transmite una sensación de solidez y estabilidad. Su arquitectura clásica sugiere un cierto estatus social o histórico. La hiedra que lo cubre introduce un elemento natural que contrasta con la rigidez de las formas arquitectónicas, insinuando el paso del tiempo y la influencia de la naturaleza sobre la construcción humana.
La composición se centra en la figura solitaria dentro de este espacio grandioso. Esta ubicación sugiere una reflexión interna o quizás una melancolía sutil. La ausencia de otras figuras humanas refuerza esta sensación de aislamiento.
El tratamiento de la luz y la atmósfera, con pinceladas sueltas y un enfoque en los efectos transitorios, sugieren un interés por capturar no solo la apariencia visual del lugar sino también una impresión sensorial – quizás el aire fresco o la sombra proyectada por los árboles. La obra evoca una sensación de tranquilidad, pero también de cierta nostalgia o anhelo. El jardín formal, con su orden y simetría, podría simbolizar un mundo controlado, mientras que la figura solitaria representa una búsqueda individual dentro de ese marco.