Giovanni Paolo Panini – A Capriccio view of Roman ruins
Ubicación: Fitzwilliam Museum, Cambridge.
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Aquí se observa una composición que reúne elementos arquitectónicos y escultóricos de la Antigüedad Romana en un paisaje idealizado. El autor ha dispuesto una serie de ruinas monumentales con una aparente espontaneidad, aunque su ubicación es claramente intencionada para crear una perspectiva grandiosa y evocadora. A la izquierda, se alza imponente una estructura circular que recuerda al Coliseo, parcialmente visible entre columnas fragmentadas. A su lado, una estatua ecuestre de bronce domina el espacio, proyectando sombras sobre un pedestal decorado con relieves.
En el centro del plano, un obelisco egipcio se eleva como punto focal, contrastando con la arquitectura romana circundante y sugiriendo una conexión entre civilizaciones antiguas. A su derecha, un arco triunfal, ricamente ornamentado con inscripciones latinas, enmarca una vista más distante de colinas y edificios aún más ruinosos. La luz incide sobre las superficies de piedra, acentuando la textura erosionada del tiempo y creando un juego de luces y sombras que realza el dramatismo de la escena.
La presencia de figuras humanas dispersas por el paisaje añade una escala humana a la monumentalidad de las ruinas. Algunos parecen contemplar el espectáculo con reverencia, mientras que otros interactúan entre sí en actividades cotidianas, como conversar o descansar. Esta yuxtaposición de lo grandioso y lo trivial sugiere una reflexión sobre la fugacidad del poder y la persistencia de la vida humana frente a la decadencia de las civilizaciones.
El autor parece interesado no tanto en representar una realidad histórica precisa, sino más bien en crear un capriccio, una visión imaginaria que evoca el esplendor perdido de Roma y su legado cultural. La composición es equilibrada pero dinámica, con líneas diagonales que guían la mirada del espectador a través del paisaje y crean una sensación de profundidad. La paleta de colores es cálida, dominada por tonos ocres, dorados y rojizos, que contribuyen a la atmósfera nostálgica y melancólica de la obra. Se intuye un subtexto sobre el paso del tiempo, la fragilidad de las construcciones humanas y la fascinación persistente con el pasado glorioso.