Bo Newell – Mayan Transformation
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En primer plano, sobre una superficie que recuerda a un altar o repisa, se disponen objetos de carácter arqueológico y escultórico. A la izquierda, una figura antropomorfa de cerámica, con rasgos estilizados y una expresión serena, parece custodiar el espacio. A la derecha, un recipiente de piedra, posiblemente utilizado en rituales, completa esta disposición. Entre ambos, sobre un volumen encuadernado que podría interpretarse como un libro o códice, se encuentra el jaguar de pelaje moteado, avanzando con paso firme hacia el espectador.
La presencia del jaguar, tanto en la selva como en primer plano, es central para comprender las posibles lecturas de esta obra. El felino, animal sagrado en muchas culturas mesoamericanas, simboliza poder, transformación y conexión con lo divino. Su aparición reiterada sugiere una metamorfosis, un tránsito entre estados de conciencia o dimensiones de la realidad. La yuxtaposición del jaguar negro, que se funde con la oscuridad de la selva, y el jaguar moteado, que emerge hacia la luz, podría aludir a la dualidad inherente a la existencia humana: la lucha entre la sombra y la luz, lo instintivo y lo racional.
Los objetos arqueológicos en primer plano funcionan como anclajes históricos, evocando un pasado remoto y una cosmovisión diferente a la nuestra. Su disposición ordenada contrasta con el caos exuberante de la selva, creando una tensión visual que invita a la reflexión sobre la relación entre la tradición y la modernidad, entre la memoria ancestral y la experiencia contemporánea. La obra parece sugerir que los símbolos y arquetipos del pasado siguen resonando en el presente, esperando ser redescubiertos e interpretados a la luz de nuevas perspectivas. La sensación general es la de un espacio liminal, un lugar de encuentro entre mundos diferentes, donde lo visible se convierte en una puerta hacia lo invisible.