Bartolomeo Passarotti – Portrait of the Physician Carlo Fontana
Ubicación: Museum of Fine Arts, Ghent (Museum voor Schone Kunsten).
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Aquí se observa un retrato de un hombre maduro, posiblemente un intelectual o profesional distinguido, representado en una pose que sugiere reflexión y autoridad. La composición es vertical, enfatizando la figura central y su presencia imponente. El hombre está vestido con ropas oscuras, probablemente de seda o terciopelo, lo cual denota estatus social elevado. La luz incide sobre el rostro, resaltando las arrugas y los rasgos marcados que revelan una vida dedicada al estudio y la experiencia. La mirada es directa, penetrante, estableciendo un contacto visual con quien observa.
Un elemento central en la composición es el cráneo humano situado sobre una mesa de madera oscura. Su presencia introduce una fuerte carga simbólica: la memento mori, la reflexión sobre la mortalidad y la fugacidad de la vida. El cráneo no se presenta como un objeto macabro, sino más bien como un recordatorio constante de la condición humana y la importancia del conocimiento. La mano derecha del retratado se eleva en un gesto que podría interpretarse como una explicación o una advertencia, casi como si estuviera ofreciendo una lección sobre la vida y la muerte. Se aprecia un anillo en el dedo, otro indicador de su posición social.
En segundo plano, se vislumbra lo que parece ser un libro abierto, aunque los detalles son difusos. Esto sugiere una conexión con el saber, la erudición y posiblemente la medicina o las ciencias. La paleta de colores es sobria: dominan los tonos oscuros del vestuario y la mesa, contrastados por la claridad del rostro y el cráneo. Esta contraposición refuerza la dualidad entre la vida y la muerte, el conocimiento y la ignorancia.
La atmósfera general es de seriedad y contemplación. El autor ha logrado crear una imagen que trasciende un simple retrato; se trata de una meditación sobre la existencia, el tiempo y el legado intelectual. La disposición de los objetos y la expresión del retratado sugieren una profunda conciencia de su propia mortalidad y una invitación a reflexionar sobre las grandes preguntas de la vida.