Joseph Mallord William Turner – turner the yoing mother no 1 1923
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La mujer está inclinada hacia adelante, concentrada en la tela que manipula entre sus manos. Su rostro, iluminado por una luz suave y lateral, revela una expresión de introspección o quizás melancolía. No se trata de una sonrisa despreocupada; más bien, hay un matiz de seriedad, incluso de resignación, en su semblante. El cabello oscuro, peinado con sencillez, enmarca el rostro y contribuye a la atmósfera general de quietud y contemplación.
El vestuario es discreto: un vestido ligero, posiblemente de seda o lino, adornado con detalles florales que aportan una nota de delicadeza al conjunto. Un collar de cuentas rodea su cuello, añadiendo un pequeño toque de elegancia sin desviar la atención del foco principal: la mujer y su actividad.
El fondo, deliberadamente borroso, parece sugerir una habitación o espacio doméstico indefinido. La ausencia de detalles concretos permite que el espectador proyecte sus propias interpretaciones sobre el contexto en el que se desarrolla la escena.
Subtextualmente, la pintura podría aludir a la vida cotidiana de las mujeres durante la época representada, un período marcado por roles sociales definidos y expectativas tradicionales. La costura, como actividad doméstica, simboliza la laboriosa dedicación y la responsabilidad familiar. Sin embargo, la expresión en el rostro de la mujer sugiere una complejidad emocional que va más allá de la simple ejecución de una tarea. Podría interpretarse como una reflexión sobre la soledad, la rutina o incluso un anhelo por algo más. La atmósfera general invita a la contemplación y a la empatía hacia esta figura femenina, atrapada en su propio mundo interior. El uso del color es sutil; predomina una paleta terrosa con toques de blanco y azul que refuerzan la sensación de quietud y melancolía.