Alexander Wetterling – Swedish Troops Assaulting the Town Gate of Leipzig, October 19, 1813
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
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La paleta de colores se inclina hacia tonos terrosos y apagados – marrones, grises y ocres – acentuados por destellos de rojo en los uniformes y manchas de sangre. El cielo, aunque cubierto de nubes amenazantes, introduce una luminosidad que contrasta con la oscuridad del suelo y resalta el humo que se eleva desde la ciudad.
En el horizonte, se distingue la silueta de una urbe amurallada, coronada por una aguja o campanario que sirve como punto focal distante. La ciudad parece estar bajo asedio, con señales de destrucción y fuego visibles en sus alrededores. El contraste entre la inmediatez del combate y la lejanía de la ciudad sugiere una lucha prolongada y un objetivo estratégico importante.
El artista ha prestado especial atención a la representación del movimiento y la energía. Los caballos parecen surgir de la tela, impulsados por una fuerza indomable, mientras que los soldados se retuercen en medio del caos. La disposición de las figuras crea diagonales dinámicas que guían la mirada del espectador a través de la escena.
Más allá de la mera representación de un evento bélico, la pintura parece explorar temas como el heroísmo y el sacrificio. Aunque la violencia es palpable, también se percibe una sensación de determinación en los rostros de algunos soldados. La presencia de oficiales montados al frente del ataque sugiere una jerarquía militar y un sentido del deber.
La composición general transmite una impresión de desolación y pérdida. El número elevado de cuerpos caídos y la expresión de sufrimiento en los rostros de los supervivientes sugieren el alto costo humano de la guerra. La ciudad, aunque objetivo estratégico, también se presenta como símbolo de vulnerabilidad y destrucción. En definitiva, la obra invita a reflexionar sobre las consecuencias devastadoras del conflicto armado y la fragilidad de la civilización.