Placido Costanzi – Arbitration of Pope Benedict XIV
Ubicación: Academy Carrara (Accademia Carrara), Bergamo.
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En el primer plano, una figura central, ataviada con indumentaria papal ricamente decorada, preside la escena desde un trono elevado. A su derecha, una mujer vestida de azul le acompaña, posiblemente representando la justicia o la virtud. Frente a él, una mujer sentada sobre un sillón dorado parece ser el foco principal del acto que se está llevando a cabo; sus manos están extendidas hacia la figura papal en un gesto de súplica o presentación. A su izquierda, otra figura femenina, con vestimentas doradas y un semblante severo, observa la escena con una expresión difícil de interpretar: ¿aprobación, juicio, o simplemente contemplación? Un hombre arrodillado a sus pies sostiene un libro abierto, posiblemente un documento legal o religioso que fundamenta el acto. Al fondo, se vislumbran otras figuras, algunas observando desde lejos, otras participando en la ceremonia con gestos de respeto y reverencia.
La figura femenina suspendida en las nubes, sosteniendo una vara cruzada, irradia una luz intensa que ilumina la escena. Su presencia sugiere un poder superior, una autoridad divina que legitima el acto que se desarrolla abajo. La atmósfera general es de solemnidad y trascendencia; los colores son ricos y vibrantes, con predominio del dorado, el rojo y el azul, que refuerzan la sensación de grandeza y divinidad.
Subtextualmente, la pintura parece aludir a un acto de mediación o arbitraje. La figura papal actúa como juez o árbitro, mientras que la mujer sentada frente a él busca su favor o resolución a una disputa. La presencia de la figura femenina celestial sugiere que el juicio final recae en una autoridad superior, y que las acciones humanas están sujetas al escrutinio divino. El libro abierto podría simbolizar la ley o la verdad revelada, mientras que la rama de olivo que sostiene uno de los personajes podría representar la paz o la reconciliación. La composición, con su disposición simétrica y sus figuras idealizadas, transmite una sensación de orden cósmico y armonía divina. Se intuye un mensaje sobre el poder, la justicia y la importancia de buscar la guía espiritual en momentos de conflicto.