Albrecht Altdorfer – stigmatization-st-francis
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El paisaje que lo rodea es rico en detalles. Se distinguen árboles altos y frondosos, que enmarcan la figura central y dirigen la mirada hacia el cielo. En la lejanía, se vislumbran montañas y una ciudadela fortificada, elementos que podrían simbolizar tanto un refugio espiritual como las tentaciones del mundo terrenal. La luz es dorada y difusa, creando una atmósfera mística y casi sobrenatural.
Un elemento crucial de la composición son los signos visibles en el cuerpo del hombre: marcas o heridas que se extienden desde sus manos hasta su costado. Estos no parecen ser producto de un trauma físico evidente, sino más bien manifestaciones de una experiencia espiritual intensa, posiblemente una forma de identificación con el sufrimiento de Cristo.
La presencia de una figura alada, apenas perceptible en la parte superior del lienzo, refuerza esta interpretación mística. Podría tratarse de un ángel o una manifestación divina que entrega o inflige estas marcas como señal de gracia y unión con lo sagrado. El gesto de la mujer a la izquierda, parcialmente oculta entre los árboles, sugiere una presencia testigo, quizás una figura de compasión o intercesión.
Subtextualmente, la obra explora temas de sacrificio, penitencia, humildad y la búsqueda de una conexión directa con lo divino. La representación del sufrimiento no se presenta como algo puramente negativo, sino como un camino hacia la trascendencia y la unión espiritual. La composición invita a la reflexión sobre la naturaleza del dolor, el significado de la fe y la posibilidad de experimentar una gracia divina que trasciende la comprensión racional. El contraste entre la fragilidad humana del hombre arrodillado y la inmensidad del paisaje sugiere la pequeñez del individuo frente al poder superior, pero también su capacidad para alcanzarlo a través de la devoción y el sufrimiento.