Carlo Maratti – Adoration of the Shepherds
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En primer plano, los pastores, representados con vestimentas humildes y expresiones de reverencia, se arrodillan o inclinan ante la Virgen María y el Niño Jesús. Sus rostros muestran una mezcla de asombro y devoción, capturando un momento de encuentro trascendental. La disposición de sus cuerpos crea una sensación de movimiento circular que dirige la mirada hacia el centro de la escena. Un anciano con barba blanca, posiblemente José, se encuentra a la izquierda, extendiendo su mano en un gesto de bienvenida o bendición. A su lado, otro hombre, vestido con ropas más elaboradas, parece observar la escena con una expresión contemplativa.
La arquitectura que sirve de telón de fondo es tosca y rústica, sugiriendo una humilde morada, quizás un establo. Esta sencillez contrasta fuertemente con la luminosidad que emana del grupo central y se intensifica en el cielo superior.
En lo alto, un grupo de ángeles emerge entre nubes radiantes, extendiendo sus alas y tocando instrumentos musicales. La luz que irradia desde ellos ilumina la escena, creando una atmósfera mística y divina. La disposición de los ángeles sugiere una celebración celestial, un coro invisible que acompaña el acontecimiento terrenal.
El uso del claroscuro es notable; las zonas iluminadas resaltan la importancia de los personajes principales, mientras que las áreas más oscuras contribuyen a crear profundidad y dramatismo. La paleta de colores es rica en tonos cálidos – dorados, ocres, rojos – que acentúan la sensación de calidez y espiritualidad.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas de humildad, fe y la divinidad manifestada en lo cotidiano. El contraste entre los pastores, representantes del pueblo llano, y el grupo celestial, simboliza la accesibilidad de la gracia divina a todos los hombres, independientemente de su condición social. La escena evoca una sensación de esperanza y redención, sugiriendo que incluso en los lugares más humildes puede manifestarse lo sagrado. El gesto de reverencia de los pastores implica una aceptación humilde ante un poder superior, mientras que la luz divina que baña a la Virgen y al Niño refuerza su importancia trascendental.