Kramskoi Mocking Christ Ivan Kramskoy (1837-1887)
Ivan Kramskoy – Kramskoi Mocking Christ
Editar atribución
Descargar a tamaño completo: 747×537 px (0,0 Mb)
Pintor: Ivan Kramskoy
Ivan Nikolayevich Kramskoy fue un buen retratista, aficionado a la pintura de género y un crítico de éxito. Antes de ingresar en la Academia de Artes, situada en la ciudad de San Petersburgo, se dedicaba a retocar fotografías. Trabajó en su Risa durante cinco años, entre 10 y 12 horas al día. El cuadro representa una escena del Evangelio relacionada con el ciclo de la Pasión. Cristo es representado después del juicio llevado a cabo por el Quinto Procurador de Judea, el jinete Poncio Pilato.
Descripción del cuadro "La risa" de Ivan Kramskoi
Ivan Nikolayevich Kramskoy fue un buen retratista, aficionado a la pintura de género y un crítico de éxito. Antes de ingresar en la Academia de Artes, situada en la ciudad de San Petersburgo, se dedicaba a retocar fotografías.
Trabajó en su Risa durante cinco años, entre 10 y 12 horas al día. El cuadro representa una escena del Evangelio relacionada con el ciclo de la Pasión. Cristo es representado después del juicio llevado a cabo por el Quinto Procurador de Judea, el jinete Poncio Pilato. Está vestido como un rey de pega, golpeado y burlado.
El cuadro lleva consigo la tragedia de una sociedad plebeya que sostiene un gobierno carente de moral y ética. Es esta sociedad, cuando se enfrenta a un hombre espiritual y evolucionado, la que está dispuesta a destruirlo de la manera más brutal.
En este caso, Jesús aparece como una especie de imagen colectiva de un hombre que está dispuesto a hacer cualquier cosa en aras de sus santos principios. La historia presenta al espectador el problema de elección al que se enfrenta toda persona inteligente en una sociedad privada de democracia y educación.
El tamaño final de la obra es impresionante: 4 metros por 5 metros. En el fondo aparece un gran muro de piedra. En una pequeña colina, Jesús está rodeado por una multitud de ignorantes. Esto les da una mejor visión de su sufrimiento. Descalzo e inmóvil, es como si no oyera ninguna reprimenda, no sintiera ningún golpe y no guardara ningún rencor. Su alma es más alta que la risa despectiva de la multitud enfurecida.
El artista estaba profundamente entristecido y atormentado por la difícil situación económica de su familia. Como consecuencia, se vio obligado a posponer continuamente el trabajo en el cuadro. Kramskoy se dedicó a los retratos y a las naturalezas muertas para conseguir algunos medios de supervivencia. Sin embargo, una y otra vez regresó a la Khokhota.
Кому понравилось
Пожалуйста, подождите
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Necesitas iniciar sesión
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).



















No se puede comentar Por qué?
La luz, intensa y direccional, incide sobre la figura principal, acentuando su vulnerabilidad y resaltando los gestos de desprecio que le dirige el resto del conjunto. El autor ha empleado una paleta de colores cálidos, dominada por tonos ocres, marrones y rojizos, que contribuyen a crear una atmósfera opresiva y cargada de hostilidad. La pincelada es suelta y expresiva, sugiriendo movimiento y agitación en la multitud.
En el primer plano, se distinguen varios personajes con ropajes que indican un estatus social elevado; algunos portan togas o túnicas ornamentadas, mientras que otros parecen ser escribas o funcionarios. Sus expresiones varían desde la burla abierta hasta una indiferencia calculada, lo que sugiere una participación activa en el evento y una aceptación de la situación como algo normalizado.
En segundo plano, se aprecia una multitud más extensa, parcialmente difuminada por la distancia y la atmósfera turbia. Una bandera roja ondea sobre ellos, añadiendo un elemento simbólico ambiguo: podría representar poder, autoridad o incluso sangre derramada.
La pintura plantea interrogantes sobre el abuso de poder, la crueldad humana y la indiferencia ante el sufrimiento ajeno. El autor parece interesado en explorar las dinámicas sociales que conducen a la opresión y la humillación pública, más allá de una simple narración de un evento específico. La figura central, despojada de su dignidad, se convierte en un símbolo universal de la injusticia y la vulnerabilidad ante el poder colectivo. La ausencia de elementos identificativos concretos permite que la escena trascienda su contexto original, invitando a la reflexión sobre temas atemporales relacionados con la condición humana.