Ivan Kramskoy – Portrait of the artist Alexander Litovchenko (1835-1890)
Ubicación: The State Tretyakov Gallery, Moscow (Государственная Третьяковская галерея).
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En este óleo sobre lienzo se presenta la figura de un hombre de mediana edad, retratado a medio cuerpo y con una postura que sugiere cierta introspección. El personaje ocupa casi toda la extensión vertical del marco, lo cual enfatiza su presencia y otorga importancia a su individualidad.
El autor ha empleado una paleta cromática terrosa, dominada por tonos marrones oscuros y ocres, que contribuyen a crear una atmósfera sobria y melancólica. La luz incide principalmente sobre el rostro del sujeto y parte de su vestimenta, destacando las texturas rugosas de la piel y los pliegues de la ropa. El fondo es difuso e indeterminado, lo que concentra la atención en la figura humana.
El hombre viste un abrigo grueso y una gorra oscura, indumentaria que podría indicar una vida modesta o vinculada al trabajo manual. Su barba abundante y descuidada, junto con el cabello revuelto, sugieren una personalidad poco preocupada por las convenciones sociales. La mirada es directa y penetrante, aunque revela cierta tristeza o cansancio. En su mano derecha sostiene un objeto pequeño que no se distingue claramente, pero podría ser un pincel o algún instrumento relacionado con su oficio.
La ejecución pictórica denota un interés por el realismo psicológico. El artista ha logrado capturar la esencia del personaje a través de la expresión facial y los detalles sutiles de su apariencia física. Se percibe una tensión entre la dignidad inherente al acto de ser retratado y la sensación de vulnerabilidad que emana del sujeto.
La composición, aunque sencilla, resulta efectiva para transmitir un sentimiento de soledad y reflexión. La ausencia de elementos decorativos o contextuales refuerza el carácter íntimo del retrato, invitando al espectador a contemplar la interioridad del personaje representado. Se intuye una vida dedicada a alguna actividad creativa, posiblemente artística, pero marcada por las dificultades y los desafíos. El gesto de sostener un objeto en la mano podría simbolizar su pasión o su herramienta de trabajo, mientras que la expresión melancólica sugiere una profunda sensibilidad y una cierta insatisfacción vital.