David Gauld – A leaded glass panel depicting a full-length female figure playing a stringed instrument
Ubicación: Private Collection
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La mujer, vestida con una túnica de tono verdoso, ocupa el centro visual. Su postura es erguida, aunque ligeramente inclinada hacia el instrumento, lo que sugiere concentración y entrega en su interpretación musical. El rostro, de expresión serena y melancólica, está enmarcado por un cabello largo y ondulado, que se mezcla con la vegetación que corona la parte superior del panel. La instrumentación, aparentemente una cítara o arpa pequeña, es sostenida contra el pecho, y sus cuerdas parecen vibrar en silencio.
El fondo presenta una marcada división cromática. Un cielo azul intenso domina la mayor parte de la superficie, contrastando con un paisaje terrestre delineado en tonos verdes y ocres que se extienden hacia la base del panel. La vegetación superior, representada mediante hojas estilizadas, crea una especie de marco natural alrededor de la figura femenina, sugiriendo una conexión entre ella y el entorno.
El uso del color es simbólico. El verde, asociado a la naturaleza, la esperanza y la armonía, impregna tanto la vestimenta de la mujer como el paisaje terrestre. El azul del cielo evoca espiritualidad, trascendencia y un estado de ánimo contemplativo. La paleta cromática, aunque limitada, genera una atmósfera de quietud y recogimiento.
Más allá de la representación literal de una música tocando su instrumento, esta obra parece sugerir temas relacionados con la inspiración artística, la conexión entre el ser humano y la naturaleza, y la búsqueda de la belleza a través del arte. La figura femenina podría interpretarse como una personificación de la Musa o una alegoría de la creatividad misma. La serenidad en su rostro y la atmósfera contemplativa que emana del panel invitan al espectador a reflexionar sobre el poder transformador de la música y su capacidad para elevar el espíritu humano. El contexto del vitral, tradicionalmente asociado con espacios sagrados, refuerza esta interpretación espiritual y sugiere una conexión entre la música y lo divino.