David Frumerie (After) – Erik I (1470-1549), Duke of Braunscweig-Calenberg
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
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La vestimenta es particularmente llamativa: un manto negro ricamente decorado con motivos florales dorados se extiende sobre una túnica blanca de cuello alto. Se aprecia el detalle de los botones adornados con la misma filigrana dorada, así como la presencia de una espada que sostiene con firmeza en su mano derecha. La postura es rígida y vertical, propia del protocolo de representación de la nobleza de la época.
La iluminación es uniforme, sin puntos focales marcados, lo que contribuye a la atmósfera solemne y formal del retrato. El rostro, aunque no idealizado, muestra una atención al detalle en la representación de las facciones: se distinguen arrugas sutiles alrededor de los ojos y la boca, indicando cierta edad y experiencia.
En el ángulo superior izquierdo, una inscripción con caracteres góticos proporciona información sobre la identidad del retratado, incluyendo su nombre, títulos nobiliarios y fecha de nacimiento. Una segunda inscripción en la parte inferior, también en caracteres góticos, ofrece datos adicionales sobre su linaje. Estas inscripciones refuerzan la función documental del retrato, que no solo busca representar a un individuo sino también preservar su memoria y estatus social.
Subtextualmente, el retrato transmite una imagen de poder y legitimidad. La riqueza de los materiales, la formalidad de la pose y la presencia de símbolos heráldicos sugieren una posición privilegiada en la jerarquía social. La mirada directa al espectador establece un vínculo de autoridad, invitando a la contemplación respetuosa. El fondo oscuro puede interpretarse como una representación del peso de las responsabilidades que recaen sobre el retratado, o bien como un símbolo de la oscuridad y los desafíos inherentes al poder. En definitiva, se trata de una imagen diseñada para proyectar una impresión duradera de nobleza, dignidad y autoridad.