Jean Baptiste Siméon Chardin – The copper cauldron
Ubicación: Louvre (Musée du Louvre), Paris.
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La composición se centra en un bodegón de objetos cotidianos dispuestos sobre una superficie plana y oscura. Predomina una paleta cromática terrosa, con tonos ocres, marrones y grises que sugieren una atmósfera sobria y contenida. La luz incide de forma desigual, creando fuertes contrastes entre las zonas iluminadas y las sombras profundas, lo cual acentúa el volumen de los objetos representados.
En primer plano, se observa un trozo de pescado rojo, posiblemente salmón, colocado sobre una fuente circular verdosa. Su color vibrante contrasta con la tonalidad apagada del resto de la escena, atrayendo inmediatamente la atención del espectador. A su lado, encontramos utensilios de cocina: un cucharón y una espátula descansan dentro de un caldero de cobre, el cual se erige como elemento central de la pintura. El metal pulido refleja tenuemente la luz, aportando un brillo sutil a la composición.
A ambos lados del caldero, se sitúan otros objetos: una jarra de cerámica con tapa y un pequeño recipiente también de barro, junto con algunos elementos redondos que podrían ser cebollas o ajos. La disposición de los objetos no parece aleatoria; existe una cierta armonía en la colocación, aunque sin llegar a una simetría perfecta.
La pintura evoca una sensación de simplicidad y modestia. Los objetos representados son propios del ámbito doméstico, sugiriendo una escena relacionada con la preparación de alimentos o el sustento diario. La presencia del pescado podría aludir a la abundancia o a un alimento importante en la dieta local.
Sin embargo, la atmósfera oscura y la iluminación dramática introducen un elemento de misterio y melancolía. El caldero de cobre, con su aspecto robusto y desgastado, puede simbolizar el paso del tiempo y las dificultades de la vida cotidiana. La pincelada suelta y expresiva contribuye a crear una sensación de realismo y autenticidad, alejándose de representaciones idealizadas o artificiosas. En conjunto, la obra transmite una reflexión sobre la naturaleza efímera de la existencia y la importancia de los pequeños placeres de la vida.