Jean Baptiste Siméon Chardin – Still life with cookware
Ubicación: Norton Simon museum of Art, Pasadena.
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En primer plano, destaca una pieza de carne colgante, su coloración rojiza contrastando fuertemente con la oscuridad del fondo. Esta presencia central no solo aporta un elemento de vitalidad, sino que también introduce una nota de transitoriedad; la carne, como símbolo de alimento perecedero, alude a la fugacidad de la vida y la necesidad constante de aprovisionamiento.
A su lado, se observan diversos utensilios de cocina: una olla de cobre con signos de uso evidente, un jarro de cerámica de color terroso y una cesta de madera que contiene un paño blanco. Estos objetos, aparentemente simples, sugieren el trabajo diario, la laboriosa preparación de los alimentos y la conexión directa con las necesidades básicas del hogar. La presencia del paño, arrugado y ligeramente sucio, refuerza esta idea de cotidianidad y esfuerzo.
En la parte inferior derecha, una pequeña cebolla y un manojo de hierbas completan el conjunto. Estos detalles, aunque menores en tamaño, contribuyen a la atmósfera general de realismo y autenticidad. La iluminación es desigual, con fuertes contrastes entre las zonas iluminadas y las áreas sumidas en la penumbra. Esta técnica acentúa la textura de los objetos y crea una sensación de profundidad, al tiempo que enfatiza el carácter sombrío del ambiente.
La pintura evoca un sentido de austeridad y sencillez, alejándose de la ostentación y centrándose en lo esencial. Más allá de la mera representación de objetos, se intuye una reflexión sobre la vida doméstica, el trabajo manual y la relación entre el hombre y sus necesidades más primarias. La ausencia de figuras humanas sugiere una contemplación silenciosa de estos elementos, invitando al espectador a considerar su propio vínculo con el alimento y el sustento. El conjunto transmite una atmósfera melancólica pero también profundamente humana, donde la belleza reside en lo ordinario y lo efímero.