Eugene-Louis Lami – Officers of the 79th Highlanders at Chobham Camp in 1853
Ubicación: Victoria and Albert Museum, London.
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El oficial central, sentado sobre una silla plegable, ocupa el lugar más destacado. Su postura es pensativa; parece revisar documentos o quizás dictar órdenes. La minuciosidad con que se ha representado su uniforme –el gorro ornamentado, los detalles del chaleco y las medias– sugiere un énfasis en la jerarquía y el estatus social. La posición de sus piernas cruzadas, aunque aparentemente casual, denota una actitud de autoridad y control.
A su izquierda, otro oficial permanece de pie, con los brazos cruzados sobre el pecho. Su expresión es más reservada, casi distante, lo que podría interpretarse como un reflejo de la disciplina militar o simplemente una personalidad introspectiva. La presencia del perro a sus pies añade un elemento de familiaridad y humanidad a la escena, suavizando la rigidez inherente al entorno militar.
El tercer oficial, situado a la derecha, también está de pie, con una mano apoyada en su cadera. Su postura es más relajada que la del otro oficial, sugiriendo quizás una mayor cercanía o un rango inferior dentro de la jerarquía. La bandera británica visible detrás de él refuerza el contexto nacional y militar de la obra.
En el plano de fondo, se distinguen soldados con sus fusiles alineados, creando una sensación de profundidad y perspectiva. La paleta de colores es predominantemente terrosa, con tonos verdes, marrones y ocres que evocan un paisaje rural y campestre. La pincelada suelta y la técnica de acuarela contribuyen a una atmósfera informal y espontánea, alejándose de la solemnidad típica de las representaciones militares más formales.
Subtextualmente, la pintura parece explorar la vida cotidiana dentro del ejército británico, mostrando no solo el rigor y la disciplina, sino también los momentos de calma y reflexión que permiten a los oficiales desconectar del deber. La escena sugiere una cierta nostalgia por un pasado colonial idealizado, donde la imagen del soldado británico se asocia con honor, valentía y lealtad. La presencia del perro y la atmósfera relajada podrían interpretarse como una forma de humanizar a estos personajes, mostrándolos no solo como figuras militares, sino también como individuos con sus propias vidas y preocupaciones. La composición general transmite una sensación de orden y control, pero también insinúa una cierta vulnerabilidad inherente a la vida militar, incluso en tiempos de paz relativa.