Part 2 Prado Museum – Bocanegra, Pedro Atanasio -- La Virgen y el Niño con Santa Isabel y San Juan
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La figura central es una mujer vestida con túnicas azules y rojas, cuyo rostro irradia una serena melancolía. Su mirada está dirigida hacia el niño que reposa sobre su regazo, mientras que sus brazos lo abrazan con ternura. Este niño, de piel clara y expresión infantil, parece interactuar con la figura situada a su izquierda.
Esta última, ataviada con un velo blanco que cubre parcialmente su cabello, observa al Niño Jesús con una mezcla de reverencia y afecto. Su postura inclinada sugiere humildad y devoción. El pequeño niño a sus pies, vestido con ropas sencillas, se inclina hacia el suelo, sosteniendo lo que parece ser un báculo o vara. Su gesto podría interpretarse como una ofrenda o una señal de adoración.
La iluminación es tenue y dramática, concentrándose en los rostros de las figuras principales y creando fuertes contrastes con la oscuridad del fondo. Esta técnica acentúa el carácter místico de la escena y dirige la atención del espectador hacia los personajes centrales. La paleta cromática se caracteriza por tonos fríos – azules, grises y blancos – que contribuyen a una atmósfera de recogimiento y solemnidad.
Subtextualmente, la pintura parece explorar temas como la maternidad divina, la humildad, la devoción y el sacrificio. La interacción entre las figuras sugiere una jerarquía espiritual, con la mujer central representando a la Virgen María, el niño sobre su regazo al Niño Jesús, y los otros dos personajes encarnando figuras santas asociadas a la tradición cristiana. El paisaje brumoso en el fondo podría simbolizar lo trascendente o lo divino, mientras que el terreno rocoso representa las dificultades y desafíos del camino espiritual. La disposición de los cuerpos y sus gestos transmiten una sensación de intimidad y conexión emocional entre los personajes, invitando al espectador a contemplar la profundidad de su significado religioso.