Part 2 Prado Museum – Goya y Lucientes, Francisco de -- Al aquelarre, o Asmodea
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La atención del espectador es inmediatamente atraída por una figura central que levita sobre el grupo. Esta persona, vestida con ropas exóticas y ataviada con un manto rojo que contrasta con la paleta terrosa general, señala hacia algo fuera del marco visible, intensificando la sensación de misterio y dirección implícita. Su expresión es ambigua; parece tanto líder como víctima, atrapado en el mismo escenario grotesco.
El tratamiento pictórico es deliberadamente tosco y expresivo. La pincelada es suelta y vigorosa, contribuyendo a una atmósfera de inestabilidad y caos. Los colores son apagados, con predominio de ocres, grises y negros, acentuando la sensación de opresión y oscuridad. La luz, escasa y difusa, parece emanar de fuentes desconocidas, proyectando sombras alargadas que distorsionan las figuras y amplifican su carácter fantasmal.
Más allá de una representación literal de un aquelarre, la obra parece explorar temas más profundos relacionados con la superstición, el fanatismo religioso y la manipulación social. La multitud, desprovista de individualidad, podría interpretarse como una metáfora de la sumisión a fuerzas externas o creencias irracionales. La figura levitante, con su gesto imperativo, sugiere la influencia de un líder carismático que explota el miedo y la ignorancia para ejercer control sobre sus seguidores. La imponente roca en segundo plano funciona como un símbolo de lo inamovible, de una tradición arraigada o de una autoridad opresiva.
En definitiva, esta pintura no ofrece respuestas fáciles; más bien, plantea interrogantes inquietantes sobre la naturaleza humana y los peligros inherentes a la credulidad y el conformismo. La atmósfera general es de pesadilla, un reflejo de las ansiedades y temores que subyacen en la psique colectiva.